jueves, 3 de enero de 2013

PROBLEMAS



Una parte de la vida se trata básicamente de solucionar de problemas... 

Pretender no tenerlos es casi como desear no estar vivo, y como dudo mucho que sea  mejor opción, soy más partidaria de contar con ellos.

Laborales, sentimentales, económicos, de salud... a veces se suceden, otras se superponen y otras nos dan una tregua... Puede gustarnos más o menos, pero es lo que hay.

Lo cierto es que familiarizarse con las estrategias para aprender a manejarlos nos coloca en una situación mucho más cómoda, y permite ir afrontándolos según aparecen, porque si se acumulan, y  pensamos que sobrepasan nuestra capacidad de resolución.... se complica bastante la cosa.

Podemos culpar al infortunio, a los genes, al cha cha chá.... pero consolarnos pensando que no tenemos responsabilidad ninguna en la solución sería parecido a estar en un barco en altamar en plena tormenta y gastar toda la energía en intentar detener las nubes... como creo que es más práctico coger el timón, pienso que después del pataleo (necesario) hay que pasar a la acción.

Claro que no todo se pueden solucionar, y si se puede, no existe la solución perfecta, sólo existe la adecuada para el momento, la persona y la situación, con los datos de que se dispone a la hora de tomarla... pero eso sí, hay que elegir alguna opción si no queremos terminar como el asno de la paradoja de Buridán,  que tenía a la misma distancia dos sacos de comida y como no sabía con cual quedarse... murió de hambre.









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